Cuando me encontré en Bridget Jones con una década de antelación

Mi queridísima, preciosísima e incauta Bridget Jones, para cuando empezamos su maravillosa saga de películas, Bridget ya ha pasado los treinta años, se siente atascada, atrasada, aburrida, juzgada e incorrecta. Ya se hable del amor, su físico, su personalidad e incluso su trabajo, nada parece estar exento de críticas para una mujer que solo quiere ir a casa de su familia en navidad sin que todos a su alrededor la hagan sentir un fracaso, y de preferencia con un novio de la mano, porque como buena romántica ella no ha perdido la fe en el amor. Bueno, aquí viene la primera similitud entre Bridget y yo, nos sentimos como un completo fracaso sin importar cuanto intentemos cada día, solo que, a diferencia de Bridget, yo no vivo juzgada por mis padres sino por un criterio aún más doloroso, el propio.

Bridget Jones Diary (2001)

Mis problemas no han sido alimentados de pensamientos intrusivos desarrollados por ideas retrogradas de generaciones anteriores, no no no, mis problemas vienen de haberme convertido en lo que todos querían de mí. Tengo 18, vivo “feliz” e independiente en una gran ciudad, sostenida económicamente  por mis padres; estudio una carrera que tiene una gran demanda laboral, es solicitada en infinitos campos de estudio y posee una buena remuneración; mido mis gastos con responsabilidad, tengo buenos amigos con distintos gustos, mis notas no están nada mal pese a no ser la primera de la clase, poseo un total desinterés en la búsqueda de una relación romántica y siento que mi vida es la perfección del conformismo, algo que jamás he poseído.

Así como Bridget en sus primeros intentos por llenar las expectativas esperadas, cambiando a la comida saludable, probando un romance con el icono de los sluts por excelencia Daniel Cleaver y dejando el cigarro, pensaba que darle mi toque a esas expectativas que se tenían de mí sería suficiente por un tiempo para la felicidad de los demás y la propia, y a decir verdad funciono, pero ya hace casi un año que empaque mis maletas sin una lagrima ni un hilo de nostalgia y aún no me siento mucho más cerca de la “realización”. Si la principal meta de Bridget era tener el novio ideal, la mía era tener pasión por mi carrera, pero oh sorpresa, justo como a las mentiras de Daniel Cleaver, a las ideas de la vida plena siendo traductora/interprete viajando por el mundo y conformándome con que mi lazo más cercano al cine sea un gran sala y talleres también se les cayeron la careta.

Bridget Jones Diary (2001)

A través de la primera película Bridget no solo debe aceptar quien es sino también aceptar el cambio que la rodea, ella no es la única pasando por una crisis y es consciente de ello. No todo es Jones, en realidad pocos se preocupan por lo que realmente desea Jones. Bridget quiere ser amada y reconocida, pero su subconsciente es tan fiel a ella que incluso dentro de su débil voluntad para los hombres guapos y exitosos, se resiste a caer hasta al final en lo que otros desean de ella. Incluso dentro de su torpeza o imprudencia, sus límites están claros y ella no tiene que esforzarse en recordarlos. Su inseguridad y desconfianza no le pueden más que a sus principios, por ello en principio odia a Mark Darcy tan fervientemente mientras cae en las ilusiones de Daniel. Bridget es algo inocente, cree en las personas, cree en los consejos de sus amigos y no tan amigos, pero en especial cree en el amor y por eso tenemos la maravillosa escena final bajo la nieve, ella sabe que después de fallos y tropiezos, solo queda correr por lo que en verdad quiere, con algo de apoyo moral por parte de sus amigos claro, los amigos que siempre nos sostienen la vida.

Bridget Jones Diary (2001)

Yo, a diferencia de Bridget no tengo a dos hombres exitosos peleando por mí frente a un restaurante italiano (aunque me encantaría presenciar algo así en la vida real), un coqueto mentiroso y un caso serio con intenciones honestas, yo tengo dos caminos, la dulce mentira que me he intentado vender como la felicidad completa y el sueño complejo que mi corazón simplemente no deja. Bridget quieres dejar sus malos hábitos y conseguir un novio, yo quiero dejar mis malos hábitos y tomar acción por mis sueños, pero si el final feliz fuera tan sencillo no tendríamos Bridget Jones: La edad de la razón, también conocida como Bridget Jones 2, ¿Qué pasa cuando lo que queremos no es exacto a lo que esperábamos? ¿Si quiera vale la pena intentar?


Bridget Jones Diary (2001)

Si Bridget sobrevive con tanta gracia a la película más cómica de la saga, creo que yo podré afrontar un nuevo año inclinándome a mis deseos más allá de las presiones sociales.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Whisper of the heart: de las películas que curan el corazón

YO Y MI HERMANA CLARA de Dimiter Inkiow: como la nostalgia y casualidad crean percepciones

Una semana como escritos en mi cabeza.